Si la vida es sueño...¡que me dejen dormido!

Translate

Twitter - Linkedin

  • TWITTER

    Instagram

    lunes, 28 de noviembre de 2011

    Cedió su razón ante la muerte...

    Imagen obtenida de Internet



    ¿Qué sucedió en aquella aciaga tarde,
    para que sus pensamientos la maniataran;
    y cediera su razón... ante la muerte?

    Ella, sobre su caballo de negra crin, recorrió
    inusitados senderos que iban marcando su galope...

    ¡Unos terribles pensamientos ondeaban en sus ojos negros!
    Sus lágrimas fluían de ellos y volaban en pos de una sola idea...
    ¡Lanzarse a los descarnados brazos de la muerte!

    Un rictus de desconsuelo era el amargo dueño de su belleza, 
    y éste le martilleaba su brillante cerebro produciéndole mucho dolor, 
    dándole el aspecto y apariencia de una enferma de amor.

    Nadie estaba próximo para evitar lo inevitable... 
    Los cascos de su caballo dejaron de tocar tierra, 
    y su cuerpo y el de ella, saltaron sobre el abismo.

    Dos marionetas en el aire...
    ¡dos muñecos de trapo rotos,
    sobre las ensangrentadas piedras...!
    "El caballo... yacía sin vida, ella... no, ella... aún respiraba".

    Y allí estaba ella, en una silenciosa cama del hospital... 
    y aunque su cuerpo yacía sedado y doliente en esa fría cama de hospital... 
    lo sé, ella, aún me espera... y me sonríe en mis

    sueños, sé que "siente" a lo lejos mi voz... 
    gritándole desde el fondo del abismo
    ¡No llores mi amor…
    aquí y a tu lado siempre estaré contigo!





    "Sintiendo el vacío de mi soledad"

    Imagen obtenida de Internet

    Sintiendo cómo el vacío de mi soledad
    me vacía a su antojo y como me lleva hacia el abismo,
    hasta hacerme tropezar sobre mis propios despojos.

    Me hiere injustamente, pero esta herida no sangra...
    sólo me trasmite su gimiente y serena languidez
    desbrozada e inutilizada en mis entrañas.

    Ya ni siquiera recuerdo si alguna vez fui un niño feliz...
    un día decidí hacerme mayor, me envolví en una falsa vestimenta
    y corrí un tupido velo ante mí olvidándome de vivir.

    Sonrisas de inocencia que dejé atrás sin saber que...
    ¡Jamás las iba a poder recuperar!
    "Hoy he vestido a mi cuerpo solo de ausencias...
    al igual que un día lo he de desnudar... para morir.








    domingo, 27 de noviembre de 2011

    ¡Arroyo embravecido que se extasía y grita, al entrar mí carne...




    Te deseo... amor, y quiero navegar por tu cuerpo,
    hasta lograr extasiarme y extasiarte con mis besos.
    Profundizar dentro de ti, y conocer cada hueco
    caliente y húmedo de tus deseos más fervientes.


    Embriagarme hasta el infinito bebiendo
    y emborrachándome en esas dos olas
    que son tus senos adorables y entrañables,
    Con esas aureolas como fresas salvajes,
    que me piden a gritos que sacie mi sed en ellas.

    "¡Oh, sí! quiero naufragar en esa playa.
    Esas arenas movedizas que, en tu pubis, son como el néctar afrutado... ¡arroyo embravecido que se extasía y grita al entrar mí carne... en tus entrañas!

    Quiero descender y perderme a tu abismo, en tu negro fondo, buscando en tu mar profundo la madurez convulsiva de tu orgasmo... y allí aplacar

    la vorágine salvaje de nuestra pasión,
    encendiendo las dos llamas para después avivarla...
    ¡con nuestra loca y encendida pasión!




    Tuyo siempre... el alma, la vida ¡y el corazón entero!

     En brazos de un capricho desperté,
    Ansiando como un loco, un beso tuyo.
    Acaricié, sin pensar tu foto, y me dije..."Hoy podría ser".
    Disolví entonces mis miedos contemplando en ti mí reflejo.

    En ese espejo desvaído y dolorido que era tu desconsuelo...
    sin temor a perderme después, en ellos.
    Aterricé una vez más en esa callada caricia tuya
    y me envolvió la tranquilidad, de tu beso...
    disipando al fin mis miedos.

    ¡Qué labios más ardientes! ¡me apresaron y se fundieron!
    llenándose de mis entrañas... de mí carne ¡y de mis secretos!
    "Desde entonces que sólo a ti te pertenezco...
    tuya siempre... el alma, Los ojos, la vida...
    ¡y el corazón... entero!


    ¡Darte mi sueño, la vida, orgullo y hasta mi alegría!


    Hoy te miré a los ojos
    Y vi en ellos, esa callada poesía,
    sueños enojados, mojados de alegrías,
    suspiros de loca pasión,
    bajando a raudales por tu vientre
    pidiendo arroyos y caudales.

    No te celes... ni me riñas... ´si eres mía y yo tuyo´,
    ¿qué más esperas a quererme...?
    ¿a vencerme?
    ¿diluirme acaso en tus adentros y formar juntos... un todo?

    Fuiste suspiros en mis labios,
    hierro fundido en mis adentros
    y ahora eres un volcán eterno... abrasándome.

    Estoy tan dentro de ti....
    y profundos en tus entrañas... están mis sueños.
    Que vivo yo en tu realidad,
    ¡para no perderme, miedoso,
    en tus antojos!

    No me basta ya con tener orgullo,
    ni esas ilusas ilusiones o fantasías mías,
    quiero centrarme totalmente en ti
    ¡darte mi sueño, la vida, orgullo y hasta mi alegría!






    Mujer de sangre caliente... ¡no me dejes marchar jamás!


    No sueñas... ¡oyes y escuchas mi voz!
    que es cadencia en tu aliento, que vibra
    al sentir tu cuerpo pegado al mío.

    "Mírame..." son mis ojos cual luceros,
    destellando deslumbrados ante esos dos soles tuyos,
    ¡universos míos donde mi alma se evade!
    La sangre gime, hierve y burbujea
    y se acelera en mis venas...
    ¡qué locos estamos los dos!

    Qué desgaste de luz y qué fusiones 
    de almas en alud entrechocando electrones...
    ¡Nos fundimos los dos sin discusiones!

    Te acaricio y te abrazo y siento el latir convulso de tu corazón 
    bombeando sin descanso alegría e ilusiones.

    Siéntelo... soy tuyo una vez más, mujer de sangre caliente, 
    llévame en tu abrazo de fertilidad y dame de nuevo la vida,

    después... ¡no me dejes marchar jamás!




    viernes, 25 de noviembre de 2011

    Mañana, sí, mañana... volverá.




    ¿Dónde están esas manos que,
    cálidas y amantes,  me acariciaron...?
    ¿Dónde se fueron aquellos dulces besos y abrazos
    que me consolaban todas las noches calurosas o frías?

    ¿Dónde se marchó ese ser, amable y amoroso,
    que limpiaba dulcemente mis silenciosas lágrimas;
    cuando con amor, él mismo, me recitaba sus poesías?
    ¿Dónde estás, amor...? ¡que no te reconozco!

    "Y duele, duele mucho, ver, a mi lado, y en nuestro lecho;
    a un extraño, en ese lecho que fue el regazo caliente
    dónde compartimos las ansías de nuestros abrazos
    y nuestros ardorosos y apasionados besos...

    ¡Nos amábamos tanto...! ¿Dónde te fuiste, amor...?
    ¡hoy eres... tan extraño ! ¿Que clase de bestia dejaste a mi lado,
    cuándo te fuiste...? o acaso...¿en esto te convertiste en realidad?
    No es posible, que esta mala bestia que me golpea,
    viola, maltrata y ofende una y otra vez... ¡No! ¡no puedes ser tú!

    ¿Dime... amor, para qué vuelves una y otra vez,
    unas horas... me mimas, me traes rosas,
    me haces el amor con dulzura...
    y me dices... "perdona, amor, no era yo"...
    con besos tiernos y dulces, llenos de amor?

    Quién sabe dónde te hospedas... ¿o acaso finges que no eres tú,
    sino un ser demoníaco que; Te posee y atormenta?
    Dices que se aprovecha de ti... y de mí... "cuando me golpeas...
    ¡y tengo tanto miedo...! ¿Pero no, no puedes ser tú...?
    "tú me amas"... Tú... me prometiste amor eterno... ¿verdad,  amor?

    "Ya llega... la siento, esa mala bestia está aquí de nuevo"
    ¡Dios... trae los ojos enrojecidos y ensangrentados,
    ¿no puede ser él? ¿por qué empieza a golpearme?
    ¿qué le hice...? "Pero no... ¡NO ES ÉL...

    Él me ama... y mañana volverá... Sí, mañana, mañana volverá..."



    Mujer, si estás en la misma situación, no calles ¡DENÚNCIELO!

    martes, 22 de noviembre de 2011

    Tiemblo de pensar que pudiste pasar por mi vida... sin dejar rastro



    Un sin fin de días,
    reuniendo fuerzas
    quebrando mis razones
    en busca de un destino...

    Azuzando al pensamiento
    en loca tortura,
    e ingeniando una idea;
    para tu captura, tú raza.

    Tiemblo de pensar que pudiste pasar
    por mi vida... sin dejar rastro,
    ausente e invisible; a mis ojos...

    Si hubiese contado mis deseos a la luna
    sobre ti…
    ponerla firme, a modo militar
    y dejarla recta... esperándome...
    luego de arrullarla...
    derrotado en instantes,
    besarte... hacerte feliz;
    ¡y romperme en primaveras!

    Hermosa y radiante, eres mi estrella,
    mí universo gira, te besa y te abraza...
    y tu eclosionas, y agredes, como una bofetada;

    a este corazón: ¡rompiendo su coraza!


    No, no eres un sueño, mi amor






    No, no eres un sueño, mi amor
    ya solo el pensarte te hace real,
    te amo tanto, amada mía...
    que solo sueño... con poderte acariciar.

    Cuanto quisiera ser velero,
    para echarme a la mar,
    abrazar las olas con mis dedos
    y a la más grande y hermosa...
    con el hálito de mi aliento... besar.

    La llevaría en mi boca,
    presa de mis adentros,
    hasta posarla en tu boca
    y regalártela sin más...

    Ya me cansé de regalarte rosas,
    ramos de violetas o gardenias...
    ¿por qué no el corazón, el alma y….
    Con él todo lo demás?


    qué te parece lo que siento
    mi amor, mis deseos... mi aliento
    y hasta la hermosa locura,
    de este querer que llevo tan dentro...
    y que será solo tuyo... ¡y de nadie mas!