Si la vida es sueño...¡que me dejen dormido!

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    jueves, 31 de octubre de 2013

    Volando en busca de mi amor



    Me elevo en el tiempo,
    separando de mi cuerpo
     las alas de la inspiración
    y vuelo majestuoso y decidido...
    voy en tu busca, amor,
    mi pequeña de piel canela.

    Observo la belleza
     de nuestro planeta,
    toda la naturaleza
    me habla de ti,
    Los árboles; las flores,
    animales y plantas salvajes,
    me dicen susurrando;
    «es bonita, sencilla, alegre y juvenil,
    De labios húmedos y calientes,
    En sus ojos grandes de color café
    Brilla el desespero del amor
    Por ti,
    ve junto a ella,
    te espera con la piel brillante,
     los labios entreabiertos
    por el deseo más profundo
    esperando el beso del amado,
    te espera…
    con su cuerpo de Diosa
    agitado de excitación
    y temblorosa,

     sus ojos anegados en lágrimas...
    vive y suspira anhelante ti".

    Mis ojos se abren de asombro
    Nunca antes había sentido así,
    Ni “escuchado” con tanta claridad,
    A la naturaleza.
    ¿Será posible que el amor
    Me haga vivir una felicidad así?

    No les contesto,
    No por falta de educación,
    Sé que la naturaleza,
    Me entiende
    Y así es, “todos”
    Se despiden sonrientes de mí,
    Los animales, con gruñidos,
    Los árboles, sacudiendo sus ramas
    Y las plantas abriendo
    Y cerrando los pétalos
    De sus perfumadas flores.

    ¡Vas por buen camino!
    Me gritó a lo lejos
    Una enorme ballena
    Con su voz gruesa y profunda,
    Antes de tirar por su nariz
    [espiráculo]
    Un enorme chorro de vapor.

    Mis oídos dejaron de escuchar
    Ruido alguno,
    Mi mente se dividió en dos
    Y mi corazón te empezó
    A llamar enloquecido
    Con el sonoro toc, toc
    De sus poderosos latidos.
    Una parte de mi mente
    “jugó” a imaginar,
    Cómo sería este, nuestro amor,
    Al tenernos mutuamente
    En brazos
    Y nuestras pieles
    Fundidas la una a la otra,
    En una eternidad,
    Que no por ser humana,
    Fuese menos infinita
    Y hermosa.
    La otra, lloraba de felicidad,
    Al soñar que te soñaba
    Y en mis brazos

    Llorabas feliz y dichosa.


    miércoles, 30 de octubre de 2013

    Mi cuerpo te busca de una manera desesperada


    Cuando pienso en ti
    el cuerpo me sube de temperatura
     y el corazón me late
     al ritmo de una apisonadora...

    no puedo parar y te desnudo lentamente
    besando cada milímetro, cada pliegue de tu piel...
    lamiendo... descubriendo nuevos sabores,
    paladeando nuevos gustos...
    inhalando esa esencia tuya
     que para mí es nueva,
    aunque no desconocida...
    Entonces empiezo a exhalar
     y mi aliento se hace espeso y rápido,
    Mi boca seduce a tus labios 
    y mi lengua se enrosca salvaje en la tuya...

    Ya todo es imparable…
    mi cuerpo te busca de una manera desesperada,
    y mi carne, insatisfecha y febril,
    Horada ya tus entrañas con el látigo de mí descaro.


    martes, 29 de octubre de 2013

    Niña de ojos azules (inspirado en un óleo maravilloso de Olga Artigas "Visitadora de sueños")




    Te brilla la mirada, entre asustada y cohibida,
    Tus enormes ojos azules, permanentemente curiosos, 
    observan muy abiertos y tristes, 
    cuanto de interés y belleza pasa a tu alrededor.
    Cada persona para ti es un nuevo mundo por explorar
    Y los observas atentamente, queriendo, 
    si cabe, entrar en sus sueños y vivir sus vidas.
    No cejas en tu empeño ya que una vez y lo consigues
    Lo plasmas en tus bellos lienzos de cientos de colores,
    Paladina incansable de la belleza, no solo retratas a los mortales,
    Sino, también a la madre naturaleza…
    ¡eres, niña de ojos azules, incansable e infatigable!


    Descubrirte fue despertar a un mundo nuevo



    Descubrirte fue despertar a un mundo nuevo,
    un mundo añorado desde años atrás, casi un siglo ya.
    Me enzarcé en una lucha desigual,
    queriéndole ganar al tiempo unos segundos
    Y gané la única batalla que quise ganar,
    conocerte a ti, mi pequeña y amada… libertad.

    No, no es ilusión, o vanas esperanzas mías, es acierto,
    acierto o certeza de que tengo tu amor… y tu, el mío.
    de que asombramos al mundo
     cada vez que nos miramos y nos sonreímos…

    de que la historia quiso cambiar el rumbo
    y hacerlo, tuyo y mío.
    Hasta alfombrar las olas de los mares y los ríos,
    con tal de llevarnos al uno junto al otro
    Y alborozarse viendo como nos besamos y amamos como niños.

     Hasta se nos abraza a nuestras espaldas con inmenso cariño
    mientras nos marca las horas, los días y los meses,
    antes de que los años… nos doblen y quiebren los huesos

    y los brotes verdes no sean ya más que… un solo un suspiro.


    lunes, 28 de octubre de 2013

    La lucha por el deseo, el amor y la lujuria



    Ayer dejaste en mí una imagen que me cautivó,
    Tú, recostada sobre la hierba…
    Con la sola vestimenta de un vestidito corto,
    Sin ropa interior… me dijiste húmeda y azorada.

    sonreías complacida y te solazabas leyéndome,
     mientras yo te escribía, y,  te deseaba…
    por mi mente pasaban raudos los mayores desenfrenos,
    fantaseando cómo me hubiera gustado recostarme
    a un costado tuyo y con destreza desnudarte.

    ¡Ay, que mi hombría reaccionaba con ardor y me escocía,
     quemándome con ese ardor penetrante y amargo
    que es la auto satisfacción tardía…
    aquella que no da placer si no, dolor y rebeldía!

    No obstante rechacé cualquier idea o pensamiento absurdo
    Y forjé la leyenda más hermosa y llena de poesía,
    la de nuestros cuerpos, enzarzados en una lucha,

    la lucha por el deseo, el amor y la lujuria.


    Agua salada que no podrá llegar al mar…

     

    No importa que no llegue al cielo con mis manos,
    Tampoco que mi salto
     no me permita acercarme ni una décima a ti,
    sin embargo sí que importa cuando mis sentidos
    presienten que estás llorando, y eso… cariño,
    no, eso no lo puedo consentir.

    Se me coagula la sangre en las venas
    Solo de pensarte… tan lejos, sin estos brazos largos.
    Brazos que tremolan como niños,
    cuando se abrazan al aire porque tú no estás entre ellos.

    Mis ojos se llenan de lágrimas, de dolor y de pena,
    Agua salada que no podrá llegar al mar…
    Porque justamente, detrás de esas aguas cristalinas y saladas,
    Tu, andas sola, triste y acongojada,

     esperándome sin ninguna respuesta ni esperanza.


    sábado, 26 de octubre de 2013

    Con mi carne hundida en tu pecado





    No quiero despedirme sin decirte que te quiero,
    besar tu foto mientras abro tu mensaje y escucho,
    silencioso y emocionado, tu discurso.
    No, no me dices que me amas, ni siquiera de mi hablas.
    Aunque no importa… no escucho lo que dices,
    Solo tu voz me importa y no tus palabras.

    Me concentro en ella,
    me estimulo visualmente con tu imagen y,
    lo demás ya no hace falta, cuando,
    mis manos, sin tocarte, lanzan llamaradas.

    Qué exquisitamente
     me sientan esos besos que no me das,
    esos abrazos apretados que
     solo están en mi mente, fantaseando,
    Y esos orgasmos que me provocas
    con tan solo desearte y pensarte fundida a mi piel

    con mi carne hundida en tu pecado.


    No lo puedo remediar, necesito tu cariño



    No lo puedo remediar, necesito tu cariño,
    También la cercanía que me producen tus palabras.
    Esa risa cantarina, mezcla de dulzura y ternura,
    me llegan con insistencia al alma,
    y me enamoran las esperanzas.

    Sé que mi boca nunca te ha de besar,
    Sin embargo, el solo hecho de desearlo,
    me vivifica y me hace sudar,
    ¡tanto tiempo lo he de esperar!

    Que estimulas mis pensamientos,
    oxigenas mi libertad… y tu voz,
    escuchada por mi hasta la saciedad…
    presiente que no me equivoco… tú, me amas igual.

    Quizás no tan fuerte ni con las mismas ganas,
    Pero vives, al igual que yo, la ilusión, por despertar

    Y encontrarme junto a ti, pegado a tu almohada.


    viernes, 25 de octubre de 2013

    Saborear las mieles de tus labios a frutados


    Buenos días amada mía,
    Hoy vengo de recoger tus palabras,
    Saborear las mieles de tus labios a frutados,
    Aspirar e inhalar el perfume de tu esencia,
    Y deleitarme, acariciándolos, en este, mi sueño bien hallado.

    Estás ahí, sentada frente al ordenador,
    Tus manos acarician las teclas y suspiran,
    Me piensas y tus labios esbozan una sonrisa,
    ¿te hago feliz, mi amor?
    pues ese es mi mayor deseo el verte sonreír.

    Surge un gemido involuntario de tu boca,
    Te asustas, y giras mirando hacia atrás,
    Por suerte, él, sigue a las bravas,
     tal vez pensando en la última jugada
     de su equipo de césped artificial.

    No importa amor, tú y yo seguiremos,
    Continuaremos en este sueño,
    En el que es grato soñar.
    Un sueño que yo no quiero que se acabe,
    Si no es con mi boca en tus labios

    Y teniéndote entre mis brazos abrazada.


    Sola, sin mi amor… y sin esperanzas…




    Con desaliento, noto mi saliva espesa,
    amarga e ingrata, se me es difícil el tragar,
     pienso en ti... mi pequeña amada mía.

    Respiro inquieto,  profundamente,
    intentando serenar el espíritu,
    y no lo consigo... siento tanta tristeza,
    el dolor me quiebra y lacera el corazón.

    ¿Por qué el destino juega
     a burlarse de nuestras almas,
    incordiándolas con el desapego,
    la desazón o el dolor?

    ¿Acaso no es ya bastante desgracia
     haber nacido tan lejos el uno del otro,
    sin esperanzas de hallar esa unión
    en nuestros cuerpos y en nuestras dos almas?

    “Algo” me sacude el cuerpo como una descarga,
    una idea pasa, infeliz, desapacible… sin esperanzas,
    al pensarte, desearte y con locura querer amarte.

    Y la bilis vuelve a llenar mi boca,
    al constatar que tú, sigues lejos;

    Sola, sin mi amor… y sin esperanzas…



    jueves, 24 de octubre de 2013

    Húmedo, caliente y, tan cercano, que quema mi piel


    Sabor a miel...
    tu cuerpo enfervorecido,
    me pide a gritos que lo posea,
    que penetre en su recinto sagrado,
    húmedo, caliente y, tan cercano,
    que me quema la piel.

    Ardes, y me incendias cada célula de mi ser,
    hasta lograr quedarnos fundidos el uno a la otra,
    quedando absortos y confundidos
    al llegar al éxtasis
    y a la locura más lujuriosa.

    No descansamos, ¡no queremos parar!
    y no te separo de mi cuerpo...
    tu boca deja que su lengua juegue con mi piel,
    hasta que se apodera de mi hombría y la hace suya,
    sorbiendo a golpe de pecho cuanto de goces anhelo,
    hasta sacarme, en alaridos de placer,
    el néctar dormido de mis entrañas.

    Mis dedos mientras tanto
    han estado penetrando en tu lujuria,
    jugando con tus suspiros,
    los jadeos y el llanto de tus gemidos,
    consiguiendo que tus gritos

    se confundieran con los míos.


    Tu cuerpo me grita con enloquecedores gemidos




    Te miro al entrar, te observo,
    veo tu rostro cansado, pero, con cara de felicidad.
    Ven, mi amor, [siento mi voz en apenas un susurro],
    entra y cierra la puerta,
    Túmbate junto a mí, necesito inhalar tu perfume,
    estuviste todo el día fuera y necesitas descanso.

    Tu cuerpo se cimbrea voluptuosamente mientras caminas hacia mí,
    provocándome un insinuante suspiro de dicha encubierta,
    nacido desde lo más profundo de mi pecho.

    Nada más poner mis manos sobre tu cuerpo
    noto como te has estremecido, ahora... ¡bésame!
    quiero beberme de un trago tus suspiros...

    ¿Sabes, necesito acariciarte, lamer tu independencia,
    hasta hacerla dependencia, y, sí, sorberte hasta el pensamiento en un suspiro?

    Mis manos comienzan a danzar sobre tu cuerpo,
    dejando suavemente, pero firme, mi huella sobre tu piel.
    Te agitas, gimes y te arqueas de placer…

    Mi cuerpo, ya desnudo de vestimentas,
    se aprieta y se funde con un jadeo al tuyo,
    mientras mi boca no deja de besarte,
    morderte y lamerte cada pliegue de tu piel.

    Tu cuerpo me grita, me suplica, con enloquecedores gemidos,
    arqueado todo tu cuerpo hacia adelante, las manos hacia atrás,
    me sujetan,  me abarcan, sublimando cada suspiro,
    cada envite de mi furia sobre tu cuerpo vencido  al mío.

    Abierto, muy abierto y dispuesto, desgarrado y sensual, preparado para satisfacer todas mis ansias,
    calmando el volcán de mis entrañas y mis adentros.

    Saciando a la vez todos los deseos tuyos en tu universo...
    en un éxtasis de placer y goce que nos hace estremecer algo más que a los dos cuerpos...


    ¡A nuestras dos almas y a nuestro universo!