Si la vida es sueño...¡que me dejen dormido!

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    sábado, 30 de agosto de 2014

    Me tragué el orgullo y habló el silencio

    Imagen obtenida de Internet



    No me miraste al despedirme,
    tampoco al regresar una y otra vez.
    Fui para ti solo una imagen hueca,
    un punto donde apoyarte, donde emerger.

    No, no creo fuese culpa tuya, ni mía, no lo sé.
    Tal vez nos engañamos mutuamente sin quererlo, 
    o silenciamos nuestras bocas sellándolas con hiel.

    Recuerdo el día en que me tragué el orgullo 
    y se adueñó de mí el silencio, mis horrores 
    y miedos nocturnos afloraron y levité, sin alas, 
    sin derechos, y todo te lo perdoné.

    Ardiente en mis entrañas me bebí la hiel,
    hirviendo de desazón y angustia la tragué,
    haciendo que burbujeara el daño en mi mente,
    dejando que germinara la semilla del fracaso del ayer.




    miércoles, 27 de agosto de 2014

    Te busqué, te busqué desesperadamente

    Imagen obtenida de Internet




    Te busqué, te busqué desesperadamente,
    lo hice, entre manzanos y perales,
    entre encinares y olivos milenarios y
    hasta en el follaje amarillo de los pastizales.

    Miré cada sendero pisado por las hormigas,
    que caminaban solícitas llevando su comida.
    También lo hice en madrigueras de conejos
    y hasta observé los guiños que me hacían las estrellas.

    Levanté piedras y atravesé ríos,
    trepé como un imberbe cualquiera,
    árboles orgullosos de ser cipreses
    o álamos espigados y frondosos.

    Cavé profundamente en tierra roja
    o me deshice tristemente de las horas...
    y todo ello, para encontrarte a ti, mí dulce...
    amorosa e imperturbable... demencia.






    domingo, 24 de agosto de 2014

    Anoche volví a mirar a las estrellas



    Imagen obtenida de Internet


    Anoche, mirando a las estrellas,
    volví a recordar lo que te amé,
    ingrato fue mi corazón fingiendo una sonrisa
    para luego rompérseme en cien mil pedazos,

    al recordar que tú ya no estabas conmigo.
    Que desapareciste para siempre...
    dejándome a mí en el olvido,
    pesaroso, quebradizo y perdido.

    Anoche, mirando a las estrellas...
    sentí de nuevo la brisa de tu aliento,
    al besarme tus labios, los míos.

    Y morí de dolor y angustia,
    sabiendo que te había perdido
    y que ni en mil de mis sueños...
    volverías a sentir lo que alguna vez habías sentido.

    Sí, anoche volví a mirar a las estrellas,
    y volví a revivir lo mucho que te he querido,
    pese a saber que tu recuerdo...
    me deja roto, desasosegado, cansado y vencido.




    viernes, 22 de agosto de 2014

    Sus labios, su sonrisa y sus ojos, me encienden



    Me llama, y no la hago esperar,
    corro a nuestra alcoba
    allí está... me subyuga y me atrapa,
    sus labios, su sonrisa y sus ojos, me encienden.


    Cómo un chispazo,
    una luz cegadora, me ciega
    y no soy capaz de negarle nada,
    me tiene bajo sus botas de tacón de aguja.



    Mi cabeza se niega a pensar...
    me arrimo a su cuerpo y comienzo a sudar,
    es ardiente y me quema, me hiere, casi sin pensar.






    Baila, baila para mi y para nadie más...
    son mis pensamientos gritos y aullidos,
    aullando a la luna sin parar,
    ella es mía ¿o yo suyo? ¡y me da igual!



    Al fin caigo en sus brazos
    ella sonríe, me guiña un ojo
    y mi corazón estalló
    roto y quebrado... de felicidad.


    martes, 19 de agosto de 2014

    Tal vez así... muera también conmigo mi pecado


    Imagen obtenida de Internet



    Fueron mi pesar, las horas cruentas que dejé atrás,
    aquellas que quise detener entre mis dedos
    y se diluyeron como agua entre mis dedos...
    sin dejarme apenas reaccionar y atraparte en mi pecho de nuevo.

    Te fuiste, te alejaste de mí como de un apestado,
    como se distancia uno de un miserable, así tú
    me apartaste con mucha razón pues, fui malo contigo.

    Quiero que me trague la tierra ahora mismo,
    que me hunda hasta el mismísimo infierno,
    que me reciba en sus brazos ardientes Lucifer
    y que me queme, sin miramientos, en las llamas del averno.

    Tal vez así... muera también conmigo mi pecado...  
    y así este sabor horrible y amargo que quema en mis labios, 
    desaparezca para siempre y halle al fin
    el descanso que me negaron.




    lunes, 18 de agosto de 2014

    La hoguera de un amor sin igual

    Imagen obtenida de Internet

    La vi al momento, y al instante,
    mis ojos comenzaron a brillar.
    No fue una luz plañidera,
    sino la hoguera de un amor sin igual.

    Me acerqué, mis piernas temblaban,
    los labios entreabiertos, y la mirada afiebrada, 
    y con el corazón latiendo acelerado sin parar.

    Cerca, muy cerca de mí estaba.
    Fui con mis pasos titubeantes y la cabeza agachada, 
    cuando, al mirarla de nuevo, vi que me observaba.

    Temblé al ver sus ojos ¡me hechizaron!
    Ella comenzó a danzar y a bailar,
    y tuve que atravesar el infierno,
    hasta el soñado paraíso que fue,
    desde entonces, nuestro amoroso caminar.



    viernes, 15 de agosto de 2014

    Se me desgarran las entrañas


    Se me derraman las esperanzas,
    se me disuelven las ilusiones,
    mientras el tiempo pasa y transcurre
    y mi alma, inquieta y triste,
    se me diluye entre las piedras.

    No hay dedos que me acaricien
    ni labios que besen furtivos, mi boca...
    solo la seca estopa del baño
    raspa mi espalda y finge ser mi compañera.

    Se me desgarran las entrañas,
    me quiebra el dolor; y el llanto...
    se me hace dueño absoluto
    y me atormenta con morir solo...
    y en un lugar cualquiera.

    Se me atraviesan los gemidos
    en la garganta,
    se me anudan las vísceras al corazón
    y se truncan mis sueños...

    de ser feliz... una mañana cualquiera.


    miércoles, 13 de agosto de 2014

    Un día tal cual hoy de ti me enamoré



    Me extasía tu boca,
    tu lengua me embelesa
    y tus ojos morunos
    me tienen loco y hechizado.


    Me calienta tu mirada,
    tu cuerpo me estremece
    y tu aliento vespertino,
    me quema y enamora.

    Tu mirar son como dos luceros
    que me atrapan miedosos,
    que me apresan y subyugan
    y que acaban quemándome las tripas.

    Cómo logras entonces excitarme...

    no lo sé, tal vez sea por tu perfume;
    mezcla de tomillo y romero
    o quizás el modo en que tus besos
    se apoderan de mi mente y corazón.

    Un día tal cual hoy
    de ti me enamoré
    no se si fue acertado o no lo fue...
    solo sé que, pasen los años que pasen
    ¡jamás te olvidaré!







    No la quiero ni bonita ni chula,
    tampoco inteligente o astuta,
    quiero solamente que me quiera
    que me mime con pasión y que deje,

    que yo la mime con la misma entrega y pasión.




    lunes, 11 de agosto de 2014

    Quiero llorar... y mis ojos permanecen secos, sin un solo signo






    No debo perderme, debo de continuar luchando
    pese a no tener ilusión...
    la vida me exige y yo he de darle la razón,
    no eres, sin lucha, un vencedor.

    Sé que mi rabia hace años se apagó,
    que me muevo por costumbre, sin apego ni corazón,
    que voy dando bandazos cortos, titubeantes e inseguros,
    que no hay en mi alma... más que dolor.

    Que me hiere lo que pienso de mi,
    y que me lastima lo que pensarán un día de mi...
    sentirme, el día de mañana, juzgado y condenado
    y sin defensa posible porque... todo será cierto.

    Enhebrar la aguja del destino y luego...
    ¡clavármela en el corazón!
    Tal vez entonces reaccione, que grite mi condición,
    que me rebele ante este futuro tan incierto e injusto.



    Quiero llorar... y mis ojos permanecen secos, sin un solo signo.
    Quiero sangrar... más no me queda sangre en el torrente sanguíneo.

    Soy solo una basura... a la que, (quizás alguien) le estará buscando sitio.



    Beberé de la pasión más endiablada

    Imagen obtenida de Internet


    Camino hacia al alba
    buscando ese nuevo amanecer
    que pueda satisfacer
    mi tremenda angustia vital.

    Recorreré los sonidos,
    las calles y el gentío,
    prudente forma de no herirme
    ni tampoco hacerme sangrar.

    Acariciaré con mis sentidos
    cada hueco o lugar
    donde la única sorpresa será
    no vomitar... soledad.

    Me apoyaré en mis sueños
    haciendo del dormir
    una plácida señal (o marca) de no existir
    para no tener jamás miedo a morir.

    Compondré odas a la vida,
    a la muerte o a sus formas humanas,
    reteniendo siempre en mi pensamiento
    que no soy nada...


    Beberé de la pasión más endiablada
    para luego perderme... gimiendo y llorando,
    desgarrada a trozos mi alma.

    Locura indeleble en la mente,
    en el corazón una piedra que quiere ser nada más 
    una víscera latente 
    latiendo en carne caliente y llena de humanidad.