Si la vida es sueño...¡que me dejen dormido!

Translate

Twitter - Linkedin

  • TWITTER

    Instagram

    miércoles, 30 de julio de 2014

    No tengo corazón para mi desconsuelo



    No tengo corazón para mi desconsuelo,
    la gallardía prometida desapareció como por ensalmo,
    dando al traste de un puntapié a mi alegría.
    ¿desesperación de un solo día?

    No me justifico ante nadie ni ante mi mismo,
    soy culpable, acaso de ser una endeble rama,
    rota por sus extremos, además de seca y vacía.

    El orgullo me procuró el hostigamiento necesario
    para ser, por un tiempo, el eje disuasorio de una muerte cierta,
    casi prometida... sin ser la novia de nadie,
    apenas rosa con espinas, alejado y viviendo al día.

    Me embalsamé en vida y me procuré amor propio,
    dando a mi cuerpo goces disuasorios, pasiones sin caricias.
    Lugares que reclamé me abarcaron y alteraron la razón,
    justificando con el miedo, todo lo que me causó dolor.

    Amarguras, desencantos, dolor y calenturas,
    fueron al fin compañeras sumisas de mi piel,
    ardientes llamas flamígeras, campeaban dueñas
    y furiosas golpeándome sin compasión por doquier.



    martes, 29 de julio de 2014

    ¡Válgame la soledad por única compañía!



    Mi musa se durmió
    adolorida por mis besos,
    besos de tonalidad grisácea,
    mezcla de gracia y fantasía
    de un eslabón que estuvo perdido
    en el albor de una idiosincrasia
    absurda y vacía...

    Terror a mis miedos,
    sin darme cuenta me decía;
    soy el apego a la carne,
    lamiendo goloso sus heridas”.

    ¡Válgame la soledad por única compañía!

    Después y visto lo cual,
    ardió en mi interior como yesca seca,
    la pulcra y necia mano de mi escritura,
    ociosa, difusa... ¡enloquecida!

    Parangón a la memoria endeble,
    aquella que se acartona,
    se mece en un vaho de aceites
    y se nutre al igual que el necio fariseo...
    ¡De su excelente hipocresía!

    Me mira aquel que todo lo ve,
    ese ser al que todos tememos,
    al del mazo, el justiciero.
    Valiente mediocre...
    que siempre castiga y maltrata
    a los buenos.



    lunes, 28 de julio de 2014

    Mírame, me diría ahora sin mover apenas los labios, Satanás


    En esta desoladora inquietud que me engaña al alma,
    soy consciente que voy pendiente abajo y sin frenos,
    de una manera perpendicular buscando un choque frontal
    que anule y de visión a esta locura y obscena forma de perderme.

    Es un sistema regresivo de volver de nuevo al pasado
    y lo sé, lo sé muy bien, lo percibo como algo profundo...
    un embestir y forzar de manera absurda lo inevitable,
    ese estremecimiento que da el cuerpo,
    cuando te avisa que se te está quebrando el alma.

    Insensato, voy hacia un camino sin retorno
    con la única compañía del agua sucia de mis lágrimas
    y la solapada, burlona y concisa mirada de lo absurdo.

    Mírame, me diría ahora sin mover apenas los labios, Satanás.
    ¿Ves, ni pensaste volver, ahora ni siquiera podrás regresar?
    Eres el arcoiris que quisiste ser, aunque no te sirva de nada,

    soy yo, tu reflejo, mirándote sarcástico, en tu propia oscuridad. 


    viernes, 25 de julio de 2014

    ¡No te vayas, quédate, también yo... te buscaba!



    Me voy buscando el aire,
    la caricia del centeno,
    del trigo o de las rosas primaverales.
    Me voy,
    buscando el sosiego
    de los atardeceres,
    del sibilino despertar
    de las aves de paso
    en las mañanas
    o la hosca
    y juguetona lechuza
    en la noche cuando el sol se pone.

    Me voy...
    me voy buscando el ocaso,
    el abismo intempestivo
    de lo ordinario,
    "la vida"
    eso (que parece un juego)
    pero que aún así, me duele...
    Me voy sí,
    a sembrar otra cosa
    que no sean fracasos,
    esas malas semillas
    que nadie quiere
    pero que crecen
    entre los mortales
    como la mala hierba y nunca mueren...
    Me voy...
    y pese a repetirlo mil veces,
    sigo aquí,
    buscando tal vez
    quien me observe,
    me retenga en su pecho y me diga...
    ¡No te vayas,

    quédate, también yo... te buscaba!


    miércoles, 23 de julio de 2014

    No has de creer todo lo que veas



    Me dejé engalanar
    de su enojo y viral desencanto
    acariciando levemente su hombro,
    suave, delicado y esponjoso;
    probando seguidamente en mi rostro,
    sus cinco dedos y espanto,
    cubriéndose éste de una rojez inusual
    parecida a la Cayena, al raso.

    Mi bella dama enojada,
    cálida flor de loto perfumada,
    diome tal bofetada
    que al universo di nombre
    del grito sordo que di,
    cual afeminado nardo
    enamorado de una jacaranda,
    siempre inhalando su perfume
    con deleite, tal si fuera baladí.

    Luego de darme enojada,
    alcanzó su fina mano
    a darme dulce
    y tierna de caricias
    a mi piel acalorada
    siendo pues una historia
    de final gaseoso como el carbono
    pues mi amor me dio de hostias
    pensando, obtuso,

    que estaba de mi enamorada.


    No consigo recordar cuándo me perdí...




    Andando voy sin sentido practico de la idea
    cantando entre dientes mi fracaso en el ayer
    arma poderosa, la pereza, me pervierte y convence
    de lo imposible e inútil que es intentarla vencer.

    No consigo recordar cuándo me perdí...
    debió ser hace mucho, mucho tiempo pues,
    mis recuerdos, no son capaces
    de ubicarme en mis últimos movimientos.

    Locas las ideas que se abrieron sitio en mi mente,
    emponzoñando con veneno salobre mis entrañas,
    llenando de pústulas invisibles mi cuerpo
    y con ácido sulfúrico infectaron mi sangre senil.

    Triste son las causas que me llevaron a la ceguera
    y que me embaucaron a viajar en un barco sin timón,
    absurdas e ilógicas también fueron las maneras
    en que embarranqué en la costa, sin saber después, huir.

    Ahora busco nueva playa todo emocionado
    esperando la sonrisa cálida de unos labios nuevos,
    una tibia y limpia mirada que me observe enamorada

    y un abrazo sincero de calor que me haga enrojecer.


    martes, 22 de julio de 2014

    Son amores, esa dulce sensación al paladar



    Lento recorrido
    por los entresijos
    de amores que se quieren,
    amores que se desean
    y amores que duelen,
    cuando este ya ha pasado...

    Vivamos la chispa que alborota
    el sueño de las mil y una noches
    en el albor de un amor temprano
    cuando apenas somos una idea...
    en el corazón del ser amado.


    Amores de una sola noche,
    de días eternos,
    de amores lejanos...
    huidizos y temerosos
    bajo la sombra de los álamos.

    Cadencias que son notas,
    notas de una bella melodía
    compuesta en modo sublime
    al rozarse, locos de amor,
    nuestros labios...

    sí, son amores,
    esa dulce sensación al paladar,
    paladeando en un beso otros labios

    aquellos de quien de su amor gozamos...


    lunes, 21 de julio de 2014

    ¡Maldita libertad de los sentidos cuando ladran o rugen furiosos!


    Me queman las injustas medidas del miedo,
    las carencias de un alma en constante evolución;
    el deseo de libertad añadida de una terrible equivocación,
    palabras mayores que se retuercen doloridas y confusas entre mis dedos.

    Me obnubilan y ciegan sus precarias e insuficientes perversas traiciones,
    siempre cargadas a mi espalda, como rocas de un grueso volumen
    quebrando mi diafragma, a golpe seco sin sonrojo ni mayor enojo.

    ¡Maldita libertad de los sentidos cuando ladran o rugen furiosos!

    Pobres... bajo el colosal y desmedido abismo de la sangre, nuestra propia sangre.
    No puedo no, por menos que sentirme herido...
    lastimado por una mano querida, aquella que un día me acarició
    y hoy aquí... yace muerta, bajo mi corazón, siempre loco, siempre perdido.

    Me queman las ideas, me nutre la confusión, el área difusa de la mente,
    mi perdición... la hendidura de la carne, hueso y vísceras y sangre;

    horror... hablaba de mi, de mis ansias, aunque siempre... llego tarde


    jueves, 17 de julio de 2014

    Entre alelíes, alucinaciones, áspides venenosas y laúdes

    Imagen obtenida de Internet



    Entre alelíes, alucinaciones,
    áspides venenosas y laúdes,
    emerjo ceniciento, entre notas,
    arisco e incólume.

    Tal vez más cansado,
    ahajado o macilento,
    cómo la planta pamporcino,
    cuando es comida por los cerdos.

    Reseñando partes de mi vida,
    que deploro y de las que huyo,
    escribiendo y odiándome,

    sobre una cuartilla blanca,
    en la que dejo la negrura de mi alma,
    visión apocalíptica de un negado agnóstico, sin virtud alguna.

    Salvo la de ser un enfermo infecto,
    viviendo como puede en su propio infierno inventado.

    Solo pido una cosa; 
    que el destino me quiera dar 
    una oportunidad más.

    Aunque lo que me acabe llevando
    no sea mas que un castigo, uno más,
    un latigazo más sobre estas anchas,
    viejas y doloridas espaldas.



    miércoles, 16 de julio de 2014

    Ay, amor, amor, mi amor... Autores: Óliver Sánchez by Frank Spoiler


    Imagen obtenida de Internet




    Ay, amor, amor, mi amor...
    cuando te veo no tengo palabras,
    me duele el pecho y me estalla el corazón.

    Tu mirada me atrapa y me excita,
    y tus besos me convierten en tu esclavo.
    Ay, amor, amor... mi amor.

    Eres la estrella que brilla dentro de mi corazón,
    fundida en mi pecho latente,
    arrancándome suspiros de amor.

    Ay, amor, tus besos son candelas,
    ardiente lava de un volcán en erupción.
    Mi carne se rompe en tu cuerpo
    como las olas baten con rabia en la playa.

    Ay, amor, bésame locamente con pasión,
    arráncame gritos de mi pecho,
    arañándome la espalda, provocándome dolor.

    Cuando te acercas a mí me siento poderoso,
    siento que tu alma está dentro de mi
    y me vuelvo un guerrero invencible.


    Autores:  Óliver Sánchez
    by
    Frank Spoiler




    Hoy alcé el vuelo, no sabía hacia dónde...

    Imagen obtenida de Internet


    Me busco en cada amanecer en su mirada,
    porque, es ella, la chispa que me ilumina,
    la flor de una juventud que siempre será mía,
    mi amada, la fresca y lujuriosa esencia de mi poesía.

    Melosa, cual abeja cultivando su miel.
    Eres la escultura viviente que admiro,
    no por la belleza física que (la tienes)
    sino por lo que para mí significa ser tuyo y tú, mía.

    Musa indiscutible, graciosa y dulce, donde me miro, donde me anhelo,
    carente de disputas pues, eres tu sola,
    ¡la única!
    Mujer que hace dichoso y feliz a su hombre,
    él que fue siempre díscolo e imperfecto.

    Hoy alcé el vuelo, no sabía hacia dónde...
    tal vez busque otras ansias o un nuevo horizonte, 
    culpa de mis carencias de afecto y de apetito 
    o musgo húmedo y nuevo que lamer.
    Cuerpo apetitoso en el cual me he de volver a perder…



    martes, 15 de julio de 2014

    Con la humedad de tus labios, sedientos los míos


    Amada de mis sueños. Dueña de la memoria...
    musa de mi poesía.
    Ingrato es cada uno de mis despertares
    sin tenerte entre mis brazos...
    tener tu cuerpo en mi regazo,
    abrazada a mi tronco ardiente,
    refugiándote de ese pasado,
    déspota, miserable y frío.
    Estoy aquí, no tan cerca como quisiera,
    ni tan lejos como para no sentir tu calor.
    Te extraño, eso sí...
    y sigo sin poder resarcirme
    de esta sed que sufren estos labios míos...
    con la humedad de tus labios, sedientos los míos,
    por despojarte de tu vestido,
    calentarme con tu piel
    y perderme en el interior de tus gemidos.



    Eres tu, diosa mía, la que amo, me estimula y deseo


    No deja de sorprenderme el modo en que me estimulas,
    me enervas, estremeces y logras hacerme tiritar de frío.
    Me abarcas por entero, cuando te pienso,
    cuando hago exposición de lo que deseo y te encuentro.

    Pegada a mi piel, inhalando los suspiros que salen roncos de mi pecho.

    Eres la esencia inextinguible de mi fe, la real diosa, estímulo,
    que libra conmigo, a pecho descubierto, la batalla desigual de un amor verdadero.

    Por esa razón sigues siendo mi musa, mi obsesión,
    el volcán que ruge y grita en forma de gemidos,
    que son los auténticos alaridos que fluyen de mis entrañas,
    queriendo doblegar tu cuerpo y convertirlo en mi único universo.

    Eres tu, diosa mía, la que amo, me estimula y deseo,
    aquella que, sin hablar ni hacerse visible,
    sabe que vive gozosa y alegre en mi pecho.

    Ni tu ni yo pronunciaremos a la vez nuestros nombres,
    sin embargo, tu sabes y yo lo sé...
    que ambos estamos a un paso tan solo de ser solo pura lava...

    a punto de ser expulsada por un volcán y engullida por nuestra sangre.