Si la vida es sueño...¡que me dejen dormido!

Translate

Twitter - Linkedin

  • TWITTER

    Instagram

    martes, 29 de noviembre de 2016

    Somos tan humanos...


    Resultado de imagen de destrucción del planeta tierra

    Es inevitable, la vida es así,
    carcome, causa dolor y nos hace daño.
    Hasta nos premia con la sinrazón de objetivos sentimentales,
    impulsos emocionales de los que nos vanagloriamos.

    Somos tan humanos...
    que nuestros corazones funcionan
    como las dinamos de las bicicletas, pedaleando.

    Sin memoria, expeliendo aire,
    soplidos lanzados o expulsados por cualquiera.
    Indignados por sentir o cansados de odiar
    y estar exhaustos hasta herir…

    Mortales enajenados, pese haber sido absueltos,
    aunque nuestra culpabilidad fue manifiesta
    por ser seres funestos, dolosos y viles…
    Culpables de haber deteriorado y dado deshonrosa muerte
    a nuestro sufrido y agónico planeta.


    martes, 22 de noviembre de 2016

    Expulsando a la soledad




    Cuánto ansío dejar atrás la soledad,
    abandonarla en el camino no dejándola preguntar,
    viéndola negra y sucia,  diluirse como humo de chimenea en febrero,
    balanceándose mientras desaparece en el cielo empujada por el viento.


    Pero ¿de qué ha de servir haberse desembarazado de ella si yo ya no sirvo?
    Soy un haragán, eterno perdedor de auxilios…
    un inútil viviendo de lo absurdo descatalogado por obra y gracia del tiempo…


    Lágrimas que se derraman y mojan la comisura de mis labios sedientos,
    dolor, sufrimiento que vive clavado en mi pecho y se alimenta de mis lamentos…
    Páginas que llené de sabores mientras a mi alma trataba con linimentos.
    Sufrida terapia la mía, expulsando a la soledad
    cuando era lo único que para mí de verdad existía.



    domingo, 20 de noviembre de 2016

    Amor, como echo de menos tus besos…

    Resultado de imagen de amor en mi universo interior


    Amor, como echo de menos tus besos…
    aunque extraño tus caricias llenas de deseo, aún más.
    Echo a faltar tu baile para mi… lento, sinuoso, cargado de sensualidad.
    O tu mirada, dulce e hipnotizadora envolviendo y protegiendo mi debilidad.

    Recuerdo, como si fuese hoy mismo, la locura de nuestros cuerpos,
    inexpertos,  pidiéndonos, ardientes de desesperación y deseo más y más.
    Te extraño tanto amor  y tan profundo está tu amor en mis recuerdos…
    que divago estúpidamente por entre los oscuros presagios
    de mi universo sin poderte olvidar…

    Como un bebé en sus primeros pasos, torpemente,
    caigo una y otra vez en lo absurdo de mi pensamiento
      intentando con mis manos abrazarte
    y solo alcanzo a sentir al aire abofeteando mi cara…

    Ya no me queda nada, salvo buscarte  inútilmente en la miríada de estrellas que me habitaron una vez el corazón, esperando hallarte entre ellas…
    no, mi amor, ninguna de ellas fue importante para mí
    porque nunca llegaron a brillar tanto como tú en mi corazón…



    martes, 15 de noviembre de 2016

    ¡Sin la quemazón de tu piel contra mi piel!






    No me sonrías, si lo haces, conseguirás que enloquezca de dolor,
    logrando sin duda, hacer que me sienta sucio, frustrado y un perdedor
    o lo que es más grave y aún peor,
    volverme sensible hasta el punto de que llore como un niño, solo y sin amor.


    No me mires así… gira tu rostro, mira hacia el horizonte o ciérralos
    pero ¡no me mires, te lo pido por favor!
    ¿No me ves? soy tu sacrificio, tu desplante en el adiós…
    No insistas, este pecho que ves que se infla
    o estos labios que ayer besaste, son hoy fríos témpanos del desamor.


    No, no deseo sentir tus manos sobre mi piel
    ni quiero saborear el tacto cálido de tus labios en mi boca
    o la turgencia de tus senos aplastando apasionados mi desnudez…


    No, no me sonrías… tu sonrisa me entristece porque sé que no es por mí,
    que no es tampoco por recordar lo que nos quisimos o por pensar en lo feliz que fuimos…
    Lo sabes bien, quiero morir… solo, sin ti, sin tu amor… ¡odiando no volver a sentir  la quemazón de tu piel contra mi piel!



    miércoles, 9 de noviembre de 2016

    Una vida, amor, sensibilidad



    Resultado de imagen de Dolor y nostalgia 

    No me dejes despertar, estoy en ti,
    y más allá de vivir en un sueño,
    vivo en tu cuerpo, buscando libertad,
    una vida, amor,  sensibilidad.

    Tres cosas que borré de mi memoria,
    hace demasiado... tanto tiempo ya.
    Que por mucho que busques en tu mente,
    jamás lograrás hacerme despertar.

    Soy, y lo sabes, parte de un recuerdo,
    un hilacho, un pedacito mío,
    apenas un átomo de corazón...
    justo para que no me puedas echar.

    ¿Ahora te remueve el pensamiento?
    Lo siento, ya es tarde, estoy tan hondo,
    que por mucho que ahondes o remuevas,
    en tu ser estoy y no me iré ¡jamás!


    domingo, 6 de noviembre de 2016

    ¿Me ves? Entonces ¡Existes!

    Resultado de imagen de locura


    Cada vez me alejo más de los aspectos,
    de las formas de inequívocos prospectos,
    de aullidos y chillidos de inusuales despropósitos inculcados,
    indelebles, por compuestos.

    Cada vez siento que soy menos yo y más “ellos”,
    desaliento que sobrevive próximo a un holgado infierno,
    vivos y no muertos… inoculados en mi sangre
    y sedientos por beberme hasta el oxígeno, ¡obscenos!

    Alejado de la realidad subsisto pero no aliento,
    retraído a lo sujeto, a lo absurdo de mi tormento.
    Desabrido, errático, mustio y prostático…
    Soy como el musgo que se alimenta del sustrato y de lo absurdo.

    Me considero abismo de lo ingrato, paradigma indivisible
    de un desprovisto átomo o gen del estropicio carnal e inadmisible.
    Paridad de elevados signos, gráficos o números descompuestos  que se forman
    en mentes enfermas de anodinas prótesis de malvada obscenidad.

    Ya no me busco ni confirmo que existo… soy el éter, ¡oxígeno!
    O tal vez tan solo un error ortográfico en un poema sin versos,
    lamentos sin estridencia de odas inacabables  o de rimas sin objeto carentes de realidad…
    No, no me busco ¡me encuentro!



    viernes, 4 de noviembre de 2016

    Tiro de recuerdos para poder creerme que una vez fui feliz


    Resultado de imagen de añoranzas

    Tiro de recuerdos para poder creerme que una vez fui feliz, que mi risa era abierta, constante, sincera. Tan inocente y blanca como mi pensamiento, ingenuo como el adolescente que una vez fui...


    No lo consigo, acaso, si me miro en el espejo, me encuentre con una sonrisa triste de nostalgia... y esta me la provoca el pensar en mis hijos, están lejos, crecen y se fortalecen sin mi...


    Ellos son, cuando estamos juntos, los únicos que hacen aflorar a mi cara una sonrisa de felicidad y los que logran que vuelva a reír.
    Cuando estamos juntos, entonces soy feliz y vuelvo a reír.


    Mis pensamientos se evaden buscando situaciones de felicidad, aquellas que viví con ellos y a las que he de acudir para volver a encontrarme de nuevo. Necesito tanto volver a reír...


    Ahora ya no me río, ni me divierto, soy como un rictus amargo con algo de amable gesto de cordialidad. Sonrisa de efigie fingida de palpable infelicidad. Eco de decepcionantes experiencias, situaciones grotescas que viví de indudable irrealidad.


    miércoles, 2 de noviembre de 2016

    A ciegas, solo... mi alma me abandonó

    Resultado de imagen de Almas tristes



    No te retires, necesito tu olor,
    tu perfume a menta, limón, poleo...
    eres el aire en forma de oxígeno,
    que me atrae como el beso de una flor.

    Me estimula tu presencia, me alivio,
    viendo tu sexy caminar, seductor,
    y esos labios que me besan con amor
    recibiendo el mío en forma de premio.

    Ingrato, digo, pausado y con dolor,
    ¿cómo puedes pensarlo, sin odiarte?
    ¿acaso se puede premiar a una flor?

    Al verte, bella, disfracé mi orgullo,
    y perdí, ciego, de vista la razón...
    a ciegas, solo... mi alma me abandonó.